Panerai y Casa Huakal reunieron relojería, diseño y artesanía en una experiencia centrada en los oficios hechos a mano.
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El tiempo como legado: Panerai y Casa Huakal celebran el valor de los oficios hechos a mano

Hay colaboraciones que parecen naturales desde el primer momento y la unión entre Panerai y Casa Huakal es una de ellas.

En una época obsesionada con la velocidad y la inmediatez, algunas disciplinas siguen recordándonos que las cosas que perduran requieren tiempo. Esta colaboración, nacida de una visión compartida entre dos marcas que celebran lo hecho a mano, reunió a mujeres apasionadas por el diseño, la creatividad y la alta relojería para reflexionar sobre aquello que se construye lentamente: el legado, la artesanía y los oficios que sobreviven gracias a quienes deciden preservarlos.

Author: aNDREA BAU

Descubre cómo Panerai y Casa Huakal convirtieron el tiempo, la artesanía y el legado en una misma conversación.

Donde el tiempo encuentra significado

No es ningún secreto: vivimos rodeados de objetos diseñados para el consumo inmediato. Tendencias que duran semanas, tecnologías que envejecen en cuestión de meses y una cultura que continuamente nos empuja a lo siguiente. Pero, cuando se trata de construir un legado, existen disciplinas que continúan recordándonos que algunas cosas simplemente no pueden acelerarse. La artesanía y la alta relojería forman parte de ellas.

Es precisamente esa visión la que da origen a la primera colaboración entre Panerai y Casa Huakal, un espacio dedicado a la promoción del diseño mexicano contemporáneo y la preservación de los oficios artesanales a través de una curaduría enfocada en identidad, herencia y creación colectiva.

Para Panerai, la conexión resulta natural. Desde su fundación en Florencia en 1860, la firma ha construido una identidad basada en la precisión, la funcionalidad y la transmisión del conocimiento, valores que también encuentran eco en el trabajo artesanal que Casa Huakal impulsa y preserva. Más allá de la relojería, ambas comparten una misma convicción: aquello que merece perdurar requiere tiempo, dedicación y la voluntad de transmitirlo a las siguientes generaciones.

Panerai y Casa Huakal: un encuentro entre precisión y artesanía

Convirtiendo el tiempo, la herencia y los oficios en el centro de la conversación, la colaboración recordó que algunas de las cosas más valiosas no se construyen con rapidez, sino con paciencia y conocimiento.

A través de una experiencia inmersiva, la precisión de la alta relojería encontró un diálogo natural con el universo artesanal que Casa Huakal ha impulsado desde hace años. Durante las sesiones, las asistentes tuvieron la oportunidad de acercarse al universo de Panerai desde una perspectiva poco habitual, participando en el ensamblaje de su calibre P3000 y descubriendo de primera mano el nivel de precisión, dedicación y atención al detalle que existe detrás de cada mecanismo.

Más allá del resultado final, la experiencia permitió observar aquello que suele pasar desapercibido: las manos, las técnicas y las historias que hacen posible cada pieza.

Asistentes participan en el ensamblaje del calibre P3000 durante la experiencia de Panerai y Casa Huakal.

Kalimori y Berger Joyeros: más allá de la experiencia

Aunque la experiencia estuvo centrada en la relojería, la conversación no terminó ahí. Como parte de la iniciativa, Casa Huakal también sumó a Kalimori, una asociación que trabaja junto a artesanos mexicanos para preservar técnicas tradicionales y generar oportunidades sostenibles a través del diseño y la comercialización de piezas hechas a mano.

Desde esa visión compartida surgió otro de los componentes de la alianza. En conjunto con Berger Joyeros —socio comercial de Panerai en México— la Maison destinará el 10% de las ventas generadas durante las masterclasses a Kalimori, contribuyendo al fortalecimiento de proyectos enfocados en la preservación del trabajo artesanal.

Quizá eso sea lo más interesante de esta iniciativa: también abre una conversación sobre el papel que pueden desempeñar las marcas dentro de la conservación cultural. Porque preservar un oficio no consiste únicamente en proteger una técnica; también implica crear las condiciones necesarias para que quienes la practican puedan seguir transmitiéndola.

En una época que suele celebrar la velocidad, colaboraciones como la de Panerai y Casa Huakal recuerdan el valor de aquellas disciplinas que solemos dar por sentadas. Aquellas que requieren tiempo para perfeccionarse, generaciones para transmitirse y una comunidad dispuesta a preservarlas.

Porque tanto en la relojería como en la artesanía, el verdadero valor no se encuentra únicamente en la pieza terminada, sino en todo lo que existe detrás de ella.