Existe algo acerca del dolor femenino que muy pocas veces se cuestiona. Desde la concepción médica hasta la moralidad social, se ha aprendido a justificarlo antes que a entenderlo. El dolor femenino es constante, complejo y, muchas veces, ignorado. Y la endometriosis, una enfermedad que durante años ha sido minimizada, es una de sus formas más silenciosas.
No solo es un diagnóstico. Es un proceso que transforma la relación con el propio cuerpo. Una enfermedad que lleva consigo años de duda, de desinformación y de respuestas que, desgraciadamente, suelen llegar tarde. Este marzo, en pleno mes de la concientización sobre la endometriosis, es importante rescatar algo esencial: el dolor no es normal cuando interrumpe la vida.
En exclusiva para Topics That Transform, y junto con Endometriosis México, una asociación creada por pacientes que decidieron convertir su experiencia en información y acompañamiento, el Dr. Eduardo Luna Ramírez nos responde desde una mirada médica que busca dar claridad. Especialista en cirugía laparoscópica avanzada y en mínima invasión ginecológica, con formación internacional por la International School of Surgical Anatomy (ISSA) en Verona, el experto abre una conversación que va más allá del diagnóstico.
Author: aNDREA BAU

Cuando el dolor deja de ser invisible
Durante años, la endometriosis ha vivido dentro de un espacio incómodo para la sociedad: entre lo que se siente y lo que no se nombra. Es un dolor que se repite, pero que rara vez encuentra un apoyo claro. En ese vacío, muchas mujeres han aprendido a habitar su cuerpo desde el dolor.
Pero la conversación ha comenzado a ampliarse, y espacios como Endometriosis México se convierten en puntos de encuentro. Fundada en 2010 por pacientes que decidieron transformar su experiencia en acción, la organización surge ante una necesidad urgente: hacer visible lo que durante años se vivió en silencio. Una comunidad construida desde la experiencia que, al nombrar lo que durante tanto tiempo se silenció, comienza a hacerlo visible.
- TTT: Durante años, la endometriosis ha sido invisibilizada. ¿Qué tan grande es hoy el problema a nivel global?
Endometriosis México (EM): Es mucho más grande de lo que se cree. Se estima que 1 de cada 10 mujeres en edad reproductiva vive con endometriosis. Aun así, sigue siendo una enfermedad invisibilizada. Muchas mujeres pasan años con síntomas y diagnósticos errados, mientras el dolor continúa normalizándose. Su impacto no es solo físico: atraviesa la salud mental, la vida laboral, las relaciones y la calidad de vida de millones de mujeres. - TTT: ¿Por qué la endometriosis sigue siendo una enfermedad tan subdiagnosticada?
EM: Principalmente por tres razones. Primero, la normalización histórica del dolor menstrual, que ha llevado a muchas mujeres a asumir que sufrir es parte de ser mujer. Segundo, la falta de capacitación médica específica, lo que deriva en diagnósticos errados como gastritis, colitis o ansiedad. Y tercero, la ausencia de rutas claras de diagnóstico en muchos sistemas de salud, especialmente en el sector público. - TTT: ¿Qué impacto tiene esta enfermedad más allá de lo físico en la vida de las mujeres?
EM: El impacto va mucho más allá del cuerpo. La endometriosis afecta la salud mental, la estabilidad laboral, las relaciones interpersonales y la calidad de vida. El dolor crónico, la incertidumbre y la falta de validación generan un desgaste emocional profundo que muchas veces se vive en silencio.
El dolor femenino es constante, complejo y, muchas veces, ignorado. Y la endometriosis, una enfermedad que durante años ha sido minimizada, es una de sus formas más silenciosas.
Dentro del cuerpo, dentro del sistema
No es ningún secreto: la endometriosis ha sido históricamente malinterpretada por el sistema médico. La falta de entendimiento clínico no solo limita su diagnóstico, también lo retrasa, lo confunde y, en muchos casos, lo invalida.
Y es que entender la enfermedad implica mirar en varias direcciones. Sí, hacia lo que sucede dentro del cuerpo; pero también hacia cómo ese proceso es leído desde afuera. Porque es en ese cruce donde muchas veces se pierde el diagnóstico, se normaliza el dolor y se prolonga el tiempo sin respuestas.
- TTT: ¿Qué es exactamente la endometriosis y qué ocurre dentro del cuerpo?
Dr. Eduardo Luna Ramírez (Dr.): Es una enfermedad crónica, sistémica y con alta tasa de recurrencia, caracterizada por la presencia de tejido similar al endometrio fuera del útero. Este tejido puede alojarse en ovarios, trompas de Falopio, intestino y, en casos menos frecuentes, en órganos más distantes. Responde a los cambios hormonales del ciclo menstrual, se inflama y genera adherencias que hacen que los órganos se adhieran entre sí, provocando dolor intenso y disfunción.
- TTT: ¿Por qué muchas veces se confunde con otros diagnósticos?
Dr.: Por desconocimiento. Los síntomas de la endometriosis suelen solaparse con trastornos gastrointestinales como el colon irritable, lo que puede desviar el diagnóstico inicial y retrasar el tratamiento adecuado.
- TTT: ¿Qué consecuencias tiene un diagnóstico tardío?
Dr.: El retraso diagnóstico promedio es de entre 7 y 10 años. Durante ese tiempo, la enfermedad puede progresar: las adherencias se vuelven más densas, el dolor puede volverse crónico por la sensibilización del sistema nervioso y aumenta el riesgo de daño en la reserva ovárica o en órganos como el intestino o los uréteres.

la endometriosis ha vivido dentro de un espacio incómodo para la sociedad: entre lo que se siente y lo que no se nombra.
Escuchar el cuerpo como primer diagnóstico
Para todas las mujeres, el cuerpo siempre habla. No es intuición, es evidencia. El problema es que no siempre se le cree. El dolor de la endometriosis ha sido tan normalizado que llega a convertirse en ruido de fondo, en algo que se atraviesa en silencio antes de detenerse a entender.
Pero prestar atención implica algo más que reconocer el dolor: implica saber leerlo. Entender cuándo es una señal, cuándo deja de ser tolerable y, sobre todo, cuándo es momento de buscar respuestas.
- TTT: Si una mujer sospecha que podría tener endometriosis, ¿por dónde debería empezar?
EM: Lo primero es escuchar su cuerpo y no normalizar el dolor incapacitante. Ante síntomas como cólicos intensos, dolor durante las relaciones sexuales, problemas gastrointestinales, fatiga constante o menstruaciones abundantes, es fundamental acudir con un especialista en endometriosis. También es clave informarse en fuentes confiables, buscar segundas opiniones y recordar algo esencial: el dolor que impide vivir la vida no es normal.
- TTT: ¿Cómo distinguir entre un dolor menstrual “normal” y una señal de alerta?
Dr.: El dolor se considera patológico cuando impide realizar actividades cotidianas, no cede con analgésicos comunes o empeora con el tiempo. También son señales de alerta el dolor durante las relaciones sexuales, al orinar o evacuar, y el dolor pélvico crónico.
- TTT: ¿Cuáles son los síntomas más comunes… y los que casi no se mencionan?
Dr.: Entre los síntomas más comunes están el dolor pélvico severo, menstruaciones abundantes, fatiga crónica e infertilidad. Entre los menos mencionados aparecen la hinchazón abdominal extrema (endobelly), dolor en la zona lumbar o piernas, síntomas urinarios sin infección, alteraciones intestinales durante la menstruación e incluso manifestaciones más complejas como sangre en orina o al evacuar.

Fertilidad, salud mental y lo que no se dice
Desafortunadamente, la endometriosis no termina en el diagnóstico. Se extiende hacia territorios más silenciosos, donde el dolor deja de ser solo físico y comienza a afectar otras dimensiones de la vida: la fertilidad, la salud mental, la relación con el propio cuerpo.
Vivir con dolor constante también implica habitar la incertidumbre, cuestionar el futuro y sostener emociones que no siempre encuentran espacio dentro de la conversación.
- TTT: ¿La endometriosis siempre afecta la capacidad de tener hijos?
Dr.: No siempre. Se estima que entre el 30% y el 50% de las mujeres con endometriosis pueden tener dificultades para concebir. Esto implica que al menos la mitad logra embarazos, aunque el proceso puede ser más complejo dependiendo del estadio de la enfermedad.
- TTT: ¿Es posible lograr un embarazo de forma natural?
Dr.: Sí, especialmente en etapas iniciales. Sin embargo, factores como quistes o adherencias pueden dificultarlo. En algunos casos, tras una cirugía adecuada, las probabilidades de embarazo natural aumentan; en otros, es necesario recurrir a técnicas de reproducción asistida.
- TTT: ¿Cómo impacta esta enfermedad la salud mental de quienes la viven?
Dr.: El impacto es profundo. Las pacientes presentan mayores tasas de ansiedad y depresión. El dolor crónico, la incertidumbre sobre la fertilidad y la falta de comprensión generan aislamiento, afectando la vida laboral, de pareja y la autoestima.
Digámoslo en voz alta: la endometriosis es una enfermedad que exige ser escuchada, y sobre todo, tomada en serio.
Donde radica el cambio
Hablar de endometriosis también implica hablar de lo que todavía hace falta. No solo en términos de tratamiento, sino en la forma en la que el dolor femenino ha sido entendido y atendido.
Porque el cambio no solo radica en el sistema médico, sino en la forma en la que aprendimos a interpretar el dolor. En dejar de normalizarlo como parte de la experiencia femenina. No, la menstruación no tiene por qué doler. El dolor que incapacita no es parte del cuerpo, es una señal. Y hablar de ello, cada vez más, es el punto de partida.
- TTT: ¿Qué tratamientos existen actualmente para tratar la endometriosis?
Dr.: El abordaje es multidisciplinario. Incluye tratamientos hormonales para disminuir la progresión de la enfermedad, cirugía de escisión como estándar de oro en casos específicos, y un manejo integral que puede involucrar fisioterapia de suelo pélvico, nutrición, manejo del dolor y acompañamiento psicológico.
- TTT: ¿Qué mitos sobre la endometriosis les gustaría desmentir de una vez por todas?
Dr.: Existen varios. El primero es que el embarazo cura la endometriosis, lo cual es falso: puede pausar síntomas temporalmente, pero no elimina la enfermedad. Otro es que la histerectomía es una solución definitiva, cuando las lesiones pueden persistir fuera del útero. Y también que la cirugía es siempre la mejor opción, cuando en muchos casos el tratamiento integral es lo más adecuado.
- TTT: Si pudieran cambiar una sola cosa en la forma en que la sociedad y el sistema médico entienden la endometriosis, ¿qué sería?
Dr.: La validación del dolor. Si el sistema médico dejara de normalizar el sufrimiento femenino e implementara protocolos de detección temprana, se reducirían años de diagnóstico tardío, intervenciones innecesarias y el impacto físico y emocional de la enfermedad.

Epílogo
Por años, la endometriosis se interpretó antes de ser entendida. El dolor se justificó, se normalizó y se volvió parte de lo cotidiano. Pero hoy no puede seguir pasando desapercibido: el cuerpo no debería doler.
Nombrarlo sin tabúes es el inicio. Entenderlo, el siguiente paso. Atenderlo como corresponde es, en cambio, lo más importante.
Digámoslo en voz alta: la endometriosis es una enfermedad que exige ser escuchada, y sobre todo, tomada en serio.
