Hay cosas que no se heredan, pero se quedan. El perfume es una de ellas, no porque alguien te enseñe a usarlo, sino porque creces rodeada de él. Está en la ropa, en la piel, en el aire después de que se va. Es un rastro constante, casi invisible, que con el tiempo se convierte en memoria.

Durante años, elegir una fragancia para alguien más fue suficiente. Un gesto correcto, bonito, sin demasiadas preguntas. Pero hay un momento en el que eso cambia. Cuando deja de tratarse de elegir algo que guste y empieza a tratarse de entender qué realmente representa.

Author: Claudia Valdez

LO QUE SE ELIGE

Hay algo muy específico en elegir un perfume para alguien más. Implica reconocer algo que muchas veces no se dice.

No todas las mamás se reconocen en lo mismo. Algunas prefieren lo que apenas se percibe, pero permanece. Fragancias que no buscan imponerse, sino quedarse cerca, como Vanilla Skin de PHLUR o Rare Eau de Parfum de Rare Beauty, que funcionan más como una extensión que como una declaración.

Otras se mueven desde algo más luminoso, más cercano, más fácil de habitar todos los días. Eden Sweet Peach de Kayali entra en ese territorio.

También están las que entienden el perfume como parte de su presencia. Más definido, más visible, más claro. Libre Berry Crush de Yves Saint Laurent o Bright Crystal Emerald de Versace responden a esa lógica: no acompañan, se notan.

Y luego están las que no buscan pasar desapercibidas. Las que eligen algo que deja huella desde el primer momento. Donna Born in Roma Purple Melancholia de Valentino es una de ellas.

Incluso hay fragancias como You de Glossier, que no huelen igual en todas, y que encuentran su valor precisamente en eso: en adaptarse, no en imponerse.

No es una cuestión de gusto. Es una cuestión de reconocimiento.

EL MOMENTO

No es lo mismo regalar un perfume que elegirlo juntas. Hay algo que cambia ahí, no en la fragancia, sino en lo que se revela alrededor. Lo que se prueba, lo que se descarta, lo que sin mucha explicación se reconoce.

Sephora aparece en ese tipo de momentos. No como destino, sino como escenario. Donde elegir deja de ser práctico y se vuelve personal.

LO QUE PERMANECE

Hay cosas que no se pueden explicar del todo. Solo se repiten. El mismo aroma, el mismo gesto, la misma sensación de familiaridad que aparece sin aviso. El perfume deja de ser un objeto yse convierte en una forma de volver.

CIERRE

Porque al final, no es solo a qué huele una mamá, es a lo que vuelve, incluso cuando ya no está.

  • HydraScalp: el cuidado del cabello empieza en la piel

    El cuidado capilar empieza a mirar más allá del cabello. HydraScalp lleva la lógica del skincare hasta una zona que durante mucho tiempo dejamos fuera: el cuero cabelludo.

  • Resveratrol-Lift: una nueva generación para la ciencia de Caudalie

    No todas las colecciones terminan definiendo una marca. Algunas, sin embargo, consiguen concentrar en sus fórmulas buena parte de aquello que la distingue. Resveratrol-Lift se ha convertido en esa joya para Caudalie: una línea donde la investigación alrededor de la vid, la firmeza y el envejecimiento de la piel ha encontrado algunas de sus expresiones más reconocibles. Su nueva generación lleva esa investigación hacia un terreno más preciso. Después de cinco años de desarrollo, más de 500 Multipéptidos Pro-Colágeno de Uva y una acción sobre 20 tipos de colágeno amplían la ciencia detrás de Resveratrol-Lift, demostrando que incluso una de…

  • le19M de CHANEL: el savoir-faire llega a Shanghái

    El savoir-faire no permanece vivo quedándose quieto. En Shanghái, le19M reúne dos tradiciones artesanales para descubrir qué sucede cuando comienzan a dialogar.

  • Memo Paris: el mundo convertido en perfume

    El mundo de Memo Paris se construye entre destinos, recuerdos y aromas. Un mapa que comenzó en Lalibela y que, casi veinte años después, vuelve a encontrarse con México.