The Story Lens

Soy Totalmente Palacio: el manifiesto que México convirtió en identidad

Hay frases que nacen para vender. Otras que acompañan una temporada. Y luego están las que se incrustan en la conversación colectiva hasta volverse parte del lenguaje. “Soy Totalmente Palacio” pertenece, sin duda, a esa última categoría.

Durante treinta años, la frase —acuñada por Alberto Baillères, presidente de Grupo Palacio de Hierro— dejó de operar como un simple eslogan para convertirse en manifiesto. Se dice con naturalidad, casi como un guiño compartido entre mexicanos. Y es que no solo describe una tienda; describe una manera de entender el lujo y de habitarlo sin necesidad de justificarlo.

Hoy, El Palacio de Hierro retoma su declaración más icónica en una campaña que no busca reinventarla, sino reafirmarla. Porque cuando una idea atraviesa generaciones sin perder vigencia, deja de funcionar como eslogan. Empieza a operar como identidad.

Author: aNDREA BAU

La Ciudad de México como prueba

Rodada íntegramente en la capital mexicana, la campaña no responde a una decisión cómoda. Es una declaración. Y es que “Soy Totalmente Palacio” ha logrado instalarse como identidad porque encontró en la Ciudad de México el escenario natural para probarse.

Protagonizada por la estrella de redes sociales y modelo escocesa Rebecca Donaldson, la campaña coloca al frente una presencia que combina sofisticación clásica con naturalidad contemporánea. A su lado, Sofía Puerta, Morgan Sahadow, Andrew Atepien y Morgan Foster completan el elenco, aportando distintas energías y formas de habitar la ciudad, sin forzar una sola lectura del estilo.

Un lenguaje cinematográfico

Bajo la dirección de Sebastián Caporelli y Alba Ricart, con fotografía editorial de David Roemer, la campaña no se siente rígida ni construida desde una lógica comercial. Habla desde un lenguaje cinematográfico. Se siente como ver una película en la que el espectador acompaña a los personajes sin que nadie le indique qué debe mirar o cómo debe entenderlo.

La Ciudad de México no aparece como postal aspiracional ni como fondo estilizado. Aparece como es: viva, amplia, contrastante. Hay arquitectura que impone, hay tránsito, hay pausa. Y en medio de todo eso, el estilo no se exagera. Simplemente ocurre.

El resultado privilegia atmósfera sobre espectáculo. No intenta explicar qué significa “Soy Totalmente Palacio”. Y quizá tampoco hace falta. ¿Se explica una identidad que ya está instalada?

Dirección de Sebastián Caporelli y Alba Ricart con fotografía de David Roemer en la campaña 2026 de El Palacio de Hierro.

Cuando el contexto también importa

El Palacio de Hierro ha sido, históricamente, más que una tienda departamental. Ha funcionado como un conector cultural: un espacio donde el lujo dialoga con lo que está ocurriendo en la conversación pública, sin perder su identidad.

Este año no es la excepción. En junio, cuando el país vuelva a detenerse frente a una pantalla y la ciudad se concentre en un balón, la campaña hará un guiño a ese pulso colectivo. No desde la estridencia, sino desde la conciencia de que el estilo también convive con el entusiasmo por el deporte.

Hoy y siempre, “Soy Totalmente Palacio”

Si algo ha demostrado “Soy Totalmente Palacio” en estas tres décadas es que no depende de una temporada para mantenerse vigente. La campaña 2026 reafirma su lugar, pero la frase seguirá avanzando más allá de ella.

Y en 30 años más, probablemente no estaremos hablando de esta ejecución en particular. Estaremos hablando de cómo un eslogan logró convertirse en parte del lenguaje. Porque lo que se convierte en identidad no caduca con el calendario.

Escenario urbano de Ciudad de México en la campaña Soy Totalmente Palacio 2026 de El Palacio de Hierro.