En pleno 2026, hablar de lo necesaria que es la protección solar se siente un tanto redundante. Porque, a estas alturas, todos deberíamos de entender que usar SPF diariamente es necesario, responsable y, sobre todo, fundamental para la salud de la piel a largo plazo. Sin embargo, eso no quiere decir que la conversación alrededor de la fotoprotección haya terminado. De hecho, todo lo contrario. Y Avène lo ha entendido perfectamente.
En la actualidad, el reto ya no está únicamente en entender la importancia del protector solar; sino en encontrar nuevas formas de integrarlo de manera mucho más natural, ligera y cotidiana a la rutina. En pocas palabras, en cómo usamos realmente el SPF en nuestra vida diaria. Tal vez por eso el nuevo Ultra Sérum FPS 50+ de la marca francesa hace tanto sentido dentro del skincare contemporáneo. Porque está diseñado para integrarse de manera mucho más ligera, natural y cotidiana a rutinas que hoy viven en constante movimiento.
En exclusiva para Topics That Transform, Alejandra Luna, directora de marketing de Pierre Fabre —grupo dermatológico detrás de Avène— profundiza en este nuevo lanzamiento, describiéndolo como una “revolución solar” dentro de una industria dermocosmética que hoy intenta replantear la manera en la que habitamos el skincare todos los días.
Author: aNDREA BAU
La protección solar ya no es un paso adicional
Durante años, la fotoprotección fue entendida como un paso separado dentro de la rutina de skincare. Algo funcional, muchas veces asociado únicamente a vacaciones. Pero hoy, mientras la dermocosmética contemporánea intenta integrarse de forma más natural a la vida cotidiana, esa idea comienza a desdibujarse. Porque el reto ya no está únicamente en entender la importancia del SPF; sino en convertirlo en un hábito real.
Alejandra Luna: Justo por eso nace Ultra Sérum FPS 50+ de Avène. Creo que hoy el reto está en convertir el SPF en un hábito real. Porque cuando empiezas a entender los efectos visibles que puede tener el daño solar —como el envejecimiento prematuro— la conversación cambia. La gente empieza a verlo no solamente desde la prevención, sino también desde el bienestar y el cuidado cotidiano de la piel.
Más que una tendencia pasajera dentro de la belleza, Alejandra Luna deja algo claro: la protección solar está comenzando a transformar la manera en la que habitamos el skincare contemporáneo. Ya no solo desde una cuestión dermatológica. Hablamos de cómo un producto puede formar parte de nuestro día a día.
Alejandra Luna: Las personas quieren productos que realmente se integren a su estilo de vida. Rutinas más ligeras, más rápidas, más intuitivas. Y eso también obliga a la industria dermocosmética a evolucionar. Ya no basta con desarrollar productos efectivos; también tienen que sentirse naturales dentro de la rutina cotidiana.

La revolución solar y el boom de los sérums
Pero, mientras las rutinas de skincare comenzaron a simplificarse, la industria dermocosmética también tuvo que replantear la manera en la que construía sus fórmulas. El objetivo era simple: texturas más ligeras, productos multifuncionales y rutinas de belleza más orgánicas. Y, dentro de esa conversación, los sérums terminaron convirtiéndose en uno de los formatos más relevantes.
Alejandra Luna: Nosotros vimos un crecimiento impresionante en los sérums dentro de categorías antiedad. En los últimos cinco años, el crecimiento fue de casi 400 o 500%. Entonces empezamos a preguntarnos qué estaba pasando con este tipo de productos. Y la respuesta estaba en la textura. Un sérum se siente mucho más ligero que una crema o que un protector solar tradicional.
El crecimiento de los sérums también comenzó a reflejar nuevas formas de consumir skincare. Y es que, mientras la vida cotidiana comenzó a acelerarse, las rutinas más ligeras terminaron sintiéndose mucho más compatibles con la manera en la que hoy consumimos belleza. Esa conclusión fue la que llevó a Avène a desarrollar fórmulas capaces de combinar protección solar, sensorialidad y respaldo científico dentro de un mismo producto. Algo que, para Pierre Fabre, solamente podía construirse desde el rigor dermatológico que lo caracteriza.
Alejandra Luna: Nosotros venimos de un laboratorio médico. No somos una marca de belleza que después desarrolló dermocosmética. Todos nuestros productos pasan por criterios científicos muy estrictos. Con Ultra Sérum FPS 50+ queríamos mantener la máxima protección solar, incluyendo protección contra luz azul, sin sacrificar sensorialidad ni textura.

el nuevo Ultra Sérum FPS 50+ de la marca francesa hace tanto sentido dentro del skincare contemporáneo.
Para las distintas versiones de la piel
Más allá de transformar la fotoprotección en un sérum, Ultra Sérum FPS 50+ también busca responder a una conversación más contemporánea alrededor del skincare: entender que la piel no se comporta igual todos los días. Y es que el clima, el ritmo de vida, el estrés o incluso el ciclo hormonal también terminan modificando constantemente sus necesidades. Bajo esa idea, la colección se divide en tres fórmulas distintas enfocadas en hidratación, luminosidad y volumen.
Mientras que el Ultra Sérum Efecto Rellenador aporta volumen inmediato gracias a una fórmula con 1.2% de ácido hialurónico y niacinamida, el Ultra Sérum Hidratación Duradera apuesta por una reparación mucho más profunda y calmante con 1.0% de pantenol. Por último, encontramos Ultra Sérum Luminosidad, formulado con 1.4% de complejo de vitamina Cg para darle a la piel ese efecto glowy que hoy define gran parte de la conversación contemporánea alrededor del skincare.
Alejandra Luna: Los tres productos funcionan muy bien para distintos momentos de la piel. Si tienes la piel seca puedes usar uno más hidratante; pero también puede pasar que hoy te despiertes y haga más frío, entonces necesitas algo diferente o necesitas mucho más luminosidad. Lo increíble es que realmente hay una opción para cada necesidad y para cada momento de la piel.

Epílogo
Tal vez la verdadera “revolución solar” de Avène no tiene que ver únicamente con convertir la protección solar en un sérum. Tiene que ver con entender que hoy la dermocosmética también necesita adaptarse a la vida real: rutinas mucho más dinámicas, necesidades distintas y pieles que cambian todos los días. Porque cuando el SPF deja de sentirse como un paso adicional, la relación con el skincare también cambia.
