Durante décadas, el peso legitimó al reloj. La densidad del metal fue parte del argumento del lujo: presencia tangible, permanencia material, contundencia física como sinónimo de valor. En ese contexto, la ligereza rara vez fue celebrada.

El Zagato Lab One Concept propone una lectura distinta. Con 43,20 gramos con correa- 36,5 gramos sin ella- se convierte en el reloj de titanio más ligero jamás creado por Chopard. Pero la cifra no es el titular. Es la consecuencia visible de una investigación más profunda: cómo reducir masa sin comprometer estabilidad, absorción de impactos ni precisión cronométrica.

La ligereza aquí no es estética, es disciplina estructural.

Author: Claudia Valdez

Vista técnica del Zagato Lab One Concept mostrando sistema de absorción de impactos y red estructural interna.
Cortesía de Chopard

Dos linajes, una misma ética

El proyecto surge del diálogo entre Karl-Friedrich Scheufele, copresidente de Chopard y responsable del desarrollo de la línea L.U.C desde la creación de la Manufacture de Fleurier en 1996, y Andrea Michele Zagato, presidente de la firma milanesa fundada el 19 de abril de 1919.

Ambas casas comparten algo más que una colaboración puntual: son empresas familiares con una relación histórica con el automovilismo como cultura del rendimiento. Chopard es patrocinador oficial de la Mille Miglia desde 1988, escenario donde Scheufele,  coleccionista y piloto, consolidó su vínculo con Zagato.

Esta es la tercera colaboración entre ambas firmas. Pero a diferencia de las anteriores, el Lab One Concept no interpreta códigos estéticos. Interpreta principios mecánicos.

Zagato fue pionera en aplicar técnicas de construcción aeronáutica a coches de competición mediante chasis tubulares de aluminio ligero. Ese principio,  rigidez máxima con peso mínimo, es el que aquí se traslada al interior del reloj. No se trata de inspiración visual, se trata de transferencia conceptual.

Cortesía de Chopard
Detalle del movimiento L.U.C 04.04-L del Zagato Lab One Concept de Chopard en titanio ceramizado, con tourbillon visible y arquitectura tubular interna.
Cortesía de Chopard

El laboratorio como método

El término “Lab” no designa una colección comercial, sino una intención experimental. En 2020, Chopard presentó el Mille Miglia Lab One como su primer concept-watch. Esta nueva iteración radicaliza esa lógica.

El movimiento adopta una red estructural inspirada en construcción tubular para distribuir tensiones mecánicas en caso de impacto. Integra un sistema de absorción basado en silent blocks rediseñados para esta pieza, mientras cuatro brazos de palanca insertados en la carrura refuerzan la protección del calibre.

Caja, puentes y platina están realizados en titanio ceramizado mediante oxidación por tecnología de electroplasma, alcanzando una dureza cercana a los 1000 Vickers y una resistencia comparable a la cerámica, manteniendo una ligereza superior. El material, desarrollado originalmente para la industria aeroespacial y automovilística, presenta un color gris antracita estable en el tiempo.

Aquí la elección material no responde a tendencia,responde a comportamiento.

Zagato Lab One Concept de Chopard en titanio ceramizado gris antracita con arquitectura inspirada en construcción tubular automovilística.
Cortesía de Chopard

El motor

En el centro opera el calibre manual L.U.C 04.04-L, evolución del Engine One Tourbillon presentado en 2010.

Integra:

  • Tourbillon de 60 segundos con pequeño segundero
  • Volante Variner®
  • Espiral con curva terminal Phillips
  • Jaula de aluminio para reducción de masa
  • 60 horas de reserva de marcha
  • Certificación oficial de cronómetro

Por primera vez, puentes y platina migran de alpaca a titanio ceramizado. La forma redonda del movimiento rompe con las configuraciones verticales del pasado. La indicación de reserva mantiene el diseño inspirado en un indicador de combustible, reforzando la analogía con la mecánica automovilística sin caer en teatralidad.

“Esta tercera entrega de nuestra colaboración con Zagato encarna los valores comunes de nuestras empresas familiares: la audacia del diseño al servicio del rendimiento técnico, la búsqueda perpetua de la precisión y la pasión por el automovilismo“. Karl-Friedrich Scheufele

Audacia, en este contexto, no significa exceso, significa asumir riesgo técnico.

Zagato Lab One Concept de Chopard con caja en titanio ceramizado, tourbillon visible y arquitectura estructural inspirada en construcción tubular automovilística.
Cortesía de Chopard

19

La edición se limita a 19 piezas, referencia directa al 19 de abril de 1919, fecha de fundación de Zagato. La cifra no comunica escasez estratégica, comunica memoria histórica.

En una década donde parte de la alta relojería oscila entre la reedición patrimonial y la espectacularidad visual, el Zagato Lab One Concept adopta una postura más compleja: optimizar masa como variable de rendimiento.

Reducir no para simplificar, reducir para perfeccionar. La verdadera sofisticación no siempre se siente en el peso del metal, a veces se mide en el control que se ejerce sobre él.