Rare Beauty lanzó Every Story Belongs, y la conversación inmediatamente se centró en algo que la industria de belleza llevaba años evitando: la identidad latina nunca fue una sola imagen.
Pero detrás de las historias, las conversaciones y la sensibilidad emocional que dieron forma a la campaña; también había personas viviendo ese proceso desde adentro.
Emily Ceja, Social Media & Content Manager de Rare Beauty, fue una de las voces clave dentro del tratamiento narrativo y emocional de Every Story Belongs; facilitando muchas de las entrevistas, participando en el desarrollo de las conversaciones y ayudando a preservar la honestidad de las historias que terminaron convirtiéndose en el corazón de la campaña, y quizá eso es lo que vuelve tan distinta esta pieza.
Author: Claudia Valdez

Emily no habla de representación latina como una tendencia dentro de la belleza. Habla como alguien que también pertenece a la comunidad que estaba intentando proteger emocionalmente dentro del proyecto. En su entrevista exclusiva para Topics That Transform, Emily reflexiona sobre pertenencia, memoria visual, representación, identidad cultural y el peso emocional de finalmente verse reflejadas con complejidad, humanidad y dignidad.
“Con demasiada frecuencia nos reducen a una sola imagen y a una sola historia.” — Emily Ceja
“Con demasiada frecuencia nos reducen a una sola imagen y a una sola historia.”
-EMILY CEJA
Entrevista en exclusiva
Muchas campañas de belleza intentan hablar sobre diversidad, pero Every Story Belongs parece mucho más interesada en dignidad y reconocimiento emocional. ¿Qué era importante preservar en cada una de las mujeres dentro de la campaña?
Emily Ceja: Lo más importante para mí era preservar la individualidad de cada persona con la que hablé y darles la oportunidad de compartir su propia historia; en lugar de imponerles una narrativa, que es algo que creo que sucede muchísimo dentro de nuestra comunidad.
Con demasiada frecuencia nos reducen a una sola imagen y a una sola historia. Cada mujer dirigió completamente su propia narrativa y la manera en que quería hablar de su identidad. Preservar eso era lo más importante para mí.
Si ves las entrevistas; cada una es distinta de la otra. Ninguna experiencia era igual y justamente esa diferencia era lo que quería honrar.
“Estábamos en comunidad, estábamos en casa.”
Hay algo muy particular en la imagen colectiva de la campaña: las mujeres no parecen existir simplemente para “representar” algo; simplemente existen plenamente. Mientras daban forma a la narrativa visual de Every Story Belongs, ¿qué conversaciones tuvieron alrededor de cómo debían ser observadas en cámara para que todo se sintiera humano y no performativo?
Emily Ceja: Creo que la manera en que hicimos esto podría sentirse incluso “al revés” para algunas personas; especialmente desde una perspectiva de edición, pero comenzamos primero con el slogan y el resto se fue revelando naturalmente.
No llegamos con expectativas sobre qué historias necesitaban ser contadas; simplemente encendimos la cámara y tuvimos conversaciones reales.
Era una conversación genuina entre personas de la diáspora latinoamericana. Desde las mujeres que participaron, hasta yo haciendo las preguntas; e incluso el crew detrás de cámara.
“Estábamos en comunidad, estábamos en casa.”

No llegamos con expectativas sobre qué historias necesitaban ser contadas; simplemente encendimos la cámara y tuvimos conversaciones reales.
-EMILY CEJA
El peso emocional de verse reflejada
Mientras desarrollaban la campaña, ¿hubo algún momento donde sentiste el peso de todas las maneras en que la belleza latina ha sido históricamente reducida o simplificada dentro de la industria?
Emily Ceja: Definitivamente. Lloré muchísimo haciendo esta campaña. Hubo momentos donde estaba extremadamente emocional preguntándome: ¿por qué en 2026 algo así sigue siendo tan raro? ¿Por qué sigue siendo poco común ver a más de una persona de mi comunidad tanto frente como detrás de cámara?
Pensaba mucho en mis amigas Afro-Latinas e indígenas; y en por qué siguen siendo excluidas de estas conversaciones. También pensaba: ¿por qué casi nunca veo modelos mayores? Modelos que se parezcan a mi abuelita o a mi mamá dentro de campañas de belleza. Ellas usan estos productos todos los días, toman productos de las tiendas y, aun así; las mujeres representándolos casi siempre se ven iguales.
Todo eso se sintió muy pesado; aunque al mismo tiempo también se sintió esperanzador. Esperanzador para el futuro y para las conversaciones que esto puede abrir dentro de otras marcas.
“Nosotras creamos nuestra propia representación.”
Escuchaste historias de mujeres de distintas generaciones, tonos de piel y contextos. ¿Qué descubriste sobre cómo crecieron viéndose —o no viéndose— reflejadas dentro de la belleza?
Emily Ceja: Muchas de las mujeres con las que hablé no crecieron viéndose reflejadas dentro de la belleza. Pero casi todas las conversaciones eventualmente terminaban convirtiéndose en historias sobre la belleza que sí encontraban dentro de sus propias casas: en sus mamás, hermanas, abuelas y amigas.
Eso me recordó muchísimo la resiliencia y el amor dentro de nuestra comunidad. Incluso cuando no nos veíamos reflejadas en pantalla; encontrábamos esa representación entre nosotras mismas. “Nosotras creamos nuestra propia representación.”
Mis papás siempre me decían: “Si no te dejan entrar por la puerta, tú encuentra otra manera; éntrate por la ventana.” Y honestamente; eso es exactamente lo que nuestra comunidad ha hecho. Aquí estamos, somos hermosas y estamos ocupando espacio y no nos vamos.
Aquí estamos, somos hermosas y estamos ocupando espacio y no nos vamos.
-EMILY CEJA
La honestidad no puede fingirse
La campaña nunca se siente emocionalmente sobreproducida; se siente íntima. Mientras trabajaban en las entrevistas, el tratamiento visual y el proceso de edición, ¿qué era importante preservar emocionalmente?
Emily Ceja: Se siente íntima porque realmente fue íntima. Esto no era algo que pudiera editarse artificialmente o construirse desde prompts. La única manera en que este proyecto podía existir auténticamente era a través de historias de personas de nuestra comunidad; hechas por personas de nuestra comunidad.
Preservar esa autenticidad en cada aspecto del proyecto era muy importante para mí. Los momentos vulnerables y honestos que aparecen en los videos existen porque las personas detrás de cámara, incluyéndome a mí como entrevistadora, realmente podían relacionarse con lo que estaba siendo compartido; porque también somos parte de esta comunidad.
Se sentía menos como hablarle a una cámara y más como hablar directamente con nosotros mismos; con la comunidad; con la niña joven que va a verse reflejada en estas mujeres.
Las mujeres mayores también merecen ocupar espacio
Hay mujeres mayores dentro de la campaña, algo que todavía sigue siendo raro dentro de la publicidad global de belleza. ¿Qué conversaciones tuvieron alrededor de edad, visibilidad y quién “merece” seguir ocupando espacio dentro de la belleza?
Emily Ceja: Dos de las mujeres mayores dentro de la campaña son mi mamá y mi abuelita. Creo que una de las partes más dolorosas fue ver su reacción de sorpresa cuando les pedimos formar parte del proyecto. Pero al mismo tiempo; ahí ocurrió una de las conversaciones más bonitas de toda la experiencia.
Era casi como decirles: “claro que Rare Beauty quiere que ustedes formen parte de esta campaña. Ustedes son hermosas y merecen verse en pantalla.”
Y fue muy especial ver cómo su confianza iba creciendo segundo a segundo mientras estábamos en el set. Esa es la narrativa que espero que más mujeres que se parezcan a ellas puedan entender y creer también.

Merecemos ser representadas como personas multifacéticas; no reducidas a una sola narrativa o a un simple “light-medium shade.”
-EMILY CEJA
“No somos un monolito.”
Después de vivir tan de cerca Every Story Belongs, ¿qué sientes que la industria de belleza todavía no entiende completamente sobre las mujeres latinas?
Emily Ceja: Creo que la industria todavía no entiende completamente que no somos un monolito. Muchas veces olvidan que las personas dentro de esta diáspora no vivimos ni entendemos identidad de la misma manera. Somos increíblemente diversas, complejas y distintas entre nosotras; en cómo nos vemos, en nuestras culturas y en nuestras experiencias de vida.
Merecemos ser representadas como personas multifacéticas; no reducidas a una sola narrativa o a un simple “light-medium shade.” Pero más importante todavía: la representación no puede terminar solamente en lo que vemos frente a cámara.
Necesitamos espacios detrás de escena tanto como necesitamos estar frente a cámara; en dirección creativa, casting, producción y toma de decisiones. La verdadera complejidad empieza cuando nuestras voces también ayudan a construir la industria misma.
Porque verse completas también puede convertirse en una forma de pertenencia
A lo largo de la entrevista; queda claro que Every Story Belongs nunca intentó construir una nueva definición de mujer latina. Intentó algo mucho más difícil: dejar de simplificarla y quizá ahí vive la verdadera fuerza emocional de la campaña:
No en la cantidad de tonos, no únicamente en la representación visual, sino en la decisión de permitir que distintas mujeres latinas aparecieran sin tener que suavizarse, traducirse o convertirse en una versión más cómoda de sí mismas para ser aceptadas dentro de la belleza contemporánea.
Durante años, muchas mujeres crecieron viéndose parcialmente dentro de la industria; reconociéndose en fragmentos, pero rara vez completamente. Every Story Belongs aparece entender que verse plenamente también puede convertirse en una forma de pertenencia. Y quizá por eso esta campaña se siente distinta, porque por primera vez en mucho tiempo; la belleza latina no fue tratada como una sola imagen.
Fue tratada como una comunidad llena de historias que nunca debieron reducirse a una sola.

“Esa es la narrativa que espero que más mujeres que se parezcan a ellas puedan entender y creer también.”
-EMILY CEJA
